Elena Bonet

ENTREVISTA A ELENA BONET

*>*:Elena Bonet, una exballarina, i també solista del Gran Teatre del Liceu. I també una altra persona que va arribar ser solista del Ballet del Gran Teatre del Liceu, com moltes de les entrevistades en aquest testimoniatge., ¿por qué bailarina, Elena?

 Fue en realidad, al principio, una casualidad, porque mi hermana sin saberlo pasó una poliomielitis y le quedó una pierna más floja y le mandaron danza para que fortaleciese aquella pierna . Empezó así con Madame Elsa Van Allen. Yo tenía… seis años.  A mí me encantaba, mucho más que el colegio, tenía un afán de superación ya desde pequeña y además, así como mi hermana era menos elástica, yo tenía una elasticidad fuera de serie. A  mis padres también les encantaba…

 

*>*: ¡Ah! Això és una circumstància molt favorable.

Esto lo tuve  a favor mio, . Mi padre había sido músico, tocaba el violín, mamá también tocaba el piano. Yo al ver a mi hermana también quise hacerlo. Pero aquello a mi me llenó mucho , yo no quería ir al colegio, yo sólo quería hacer danza. Tengo que decir que con Madame las clases eran muy duras pero… No me importaba. Yo era una niña para quien faltar a las clases de danza era….matarme.

 

*>*: Pero debía ser una sorpresa para tu familia, porque de hecho ellos llevaron a tu hermana y resulta que después tu  seguiste…

Sí, fuimos las dos. Mi hermana llegó a ser primera bailarina del Liceo, le costó mucho por esa diferencia de esos dos centímetros de largo entre una pierna  y la otra, y nadie se lo notó. No tenia demasiada elasticidad, era muy dura, pero Madame sabía trabajarte muy bien. Luego llegó el punto en que mi hermana quiso bailar, y Madame la ponia en todas esas clases y de muy jovencita. Giraba muy bien, era una peonza. Entonces Madame le dijo: “Tienes que ir a Joan Magrinyà que es el que está en el Liceo.”  Madame hacía sus finales de curso pero no se hacía nada más, y ella sabía que mi hermana valía para eso y el Maestro lo captó enseguida. Y claro, entonces, primero ella y luego yo. Ella fue a los catorce años al Maestro, yo no tenía todavía los nueve .

Yo cuando empecé con el Maestro me cambiaba en el taxi!  Mi madre iba conmigo a todos los sitios. Yo me cambiaba, siempre cogíamos taxi, me ponía las mallas, el maillot, porque era pequeña, y el uniforme del colegio encima, y también me peinaba i me hacia el moño, para llegar y meterme a la clase porque tenía el tiempo justo y  no quería llegar tarde.. Me acuerdo que la Guillermina Coll y yo llevábamos el mismo maïllot. Aquella ilusión de  niña . Escogía las zapatillas, que la mayoría las llevaban negras y yo en Casimiro, cada vez  las escogía de un color distinto ¡Aquello era! Para mí una zapatilla era el mejor regalo que me podías hacer, un maillot… ¿entiendes? Estos que venían de Francia. Y además, mis amigas eran las amigas del ballet. No eran las amigas del colegio.  Mi mundo ya era aquél. De pequeña nada, nueve años, diez, empecé a bailar en los “Negritos” de Aida…

Me acuerdo de que nos poníamos en los pasillos, en los vestuarios, había tantos pisos, a explicar chistes y reíamos… y nos hacían callar, recibíamos muchas broncas.Y otra cosa a resaltar es que yo siempre he sido muy sufridora, me acuerdo de que en los ensayos, en puntas y en cada dedo tenía una llaga, jamás me quejé. No lo pongo como la gran heroína, pero es que yo ya era así , ya desde pequeña. Y nuestras risas, nuestras vivencias de pequeñas, fíjate  ahora ya nos tratamos como una familia, he vivido con ellas durante muchos años. Me acuerdo de que, en el estudio del Maestro de la calle Petrixol,  me daba clases él, pero le ayudaba a veces Cristina Guinjoan, también estaba Romana, que ellas eran solistas. Claro, el Maestro necesitaba ayuda , porque entonces llevaba Petritxol, o sea, su academia, el Instituto del Teatro y el Liceo. Las tres cosas, con lo cual yo creo que esto es una cosa…Creo que aquí no ha habido otro igual:  Coreografo de los Ballets de Barcelona, coreógrafo del Ballet del Liceo y en el Instituto del Teatro ha sido catedrático. Que me digan a mí quién tiene eso. Y además se quedó  en su país, esta es otra cosa que me gustaría remarcar de él.

Cuando yo entré en el Ballet del Liceo tenía 14 años, en el 1965. Entré como meritoria.

 

*>*: meritoria… que significaba?

Como eras tan jovencita, te preparaban para después entrar de cuerpo de baile. Entonces tú lo asumías tal cual. Hacías las clases igual y todos los ensayos, pero salias a bailar en según que ópera, por ejemplo:  en la bacanal de “Tannhäuser” evidentemente que no te ponían.  Me acuerdo que, con mi amiga Rosalina Ripoll y Miguel Navarro,

nos pusieron con unas transparencias y salíamos encima de una tarima que simulaba un cisne, y cuando saltábamos, fingiendo  que nos caíamos y marchábamos, entonces empezaba la escena de  la bacanal. Porque claro es que éramos niñas ¿me entiendes?

 

*>*: ¿Tú crees que empezar como lo hacíais vosotros es una ventaja para aprender a bailar, para hacerse un bailarín?

Así es  como coges tablas, hay que pisar escenario. Lo que pasa es que hay que hacerlo respetando cada  nivel. Es mejor que haya un ballet juvenil y uno de mayores… Ahí teníamos que estar mezcladas porque no había otra opción. Bailar en aquellas épocas era como un lujo. Eso no daba para vivir, no. …Papá  pudo hacerlo, y nosotras tuvimos esa suerte. Además tengo que decir que, dentro de los maestros que he tenido, mi madre ha sido otra profesora más. Eso lo llevaré en mi alma toda mi vida, porque teníamos una entrada muy grande en casa, la desmontaba toda, sacaba todas las sillas de Luís XV. Y ella como había visto todas las clases nos ponía a repasar.

 

*>*: ¿Ah sí?

A nosotras no nos dejaban ir solas por ahí, hasta la edad pertinente y ella llegó a entender tanto!  se veía todas mis clases. Yo hacía además media hora o más de clase particular con Madame Elsa. gracias a Madame teníamos una técnica de piernas muy fuerte , mucho más que si hubiéramos hecho solo clases con el Magrinyà. ¿Qué pasó con el Maestro? Que  tenía que correr mucho, las clases que hacíamos eran muy rápidas, muy bailadas, y mucho más divertidas que las de Madamme Elsa ¡!!.  Yo conseguí tener una elevación  de saltos com las de los chicos, mis “tour en l’air” eran muy bonitos  ¿Por qué? Porque tenía un plié  muy bien  trabajado.  Una vez,  Cristina Guinjoan  me dijo: “No hagas el “rond de jambe” tan alto!!. Es que a mi las piernas me subían solas. – Porque hacíamos unos adagios con Madame que no se acababan nunca.  Ahora, con el tiempo, si de algo me arrepiento, a veces, es haber  dejado las clases com Madamme, porque el Maestro no quería que fuéramos con otras personas, Volví allí alguna vez pero no tenía mucho tiempo. Magrinyà se sentía como un poco dueño de la situación de la persona que estaba ayudando  Lo que pasaba es que, a pesar de todo,  mucha gente,  a escondidas,  iba con Madame porque Madame era luchadora.  A mi hermana también le fue muy bién,  subió, no sé si a los dieciocho años, directamente a primera bailarina del ballet, o sea, aquello fue un revuelo, pero es que se lo merecía. Mi hermana no te levantaría la pierna muy alta, pero tenía un ángel… bailaba bien y giraba como nadie, tenía esa facilidad. Éramos muy distintas las dos. Ella bailó, tal y como yo lo recuerdo, muy bien. Pero sin embargo ella se casó y lo dejó, y se ha dedicado  a su familia. Yo he tenido familia, pero siempre he seguido.

Estuve bailando hasta la temporada 1972-73. Entonces ¿qué pasó? Yo no servía para ir fuera, porque siempre iba con mi hermana o con alguien. Me daba miedo. Cuando una vez me fui a Cannes, ya había dejado el Liceo, pues fui con Guillermina Coll. Ir acompañada de mis compañeras  me daba una seguridad,  ¿sabes? Y si me hubiese ido fuera, me hubiese ido cuando se fue Guillermina Coll, pero mi madre estaba gravemente enferma y… murió.  Tuve que dejar el Liceo por un tiempo .Me aparté. Ese trauma me costó… Una madre que la tienes siempre pegada….No lo superé ni en diez años. Cogí una depresión, y aunque internamente “yo” ya no era la de antes,  volví al Liceo. Recuerdo que se estaba haciendo “El sombrero de tres picos”. Me guardaron mi sitio. Estaba Antonio Español, que ya no está entre nosotros.. Él Maestro hizo una coreografía muy bonita.

Però volviendo a los 15 años….Tuvimos el privilegio de hacer una tourneé.  Fue una odisea, pero es que llegábamos a bailar tarde y noche y eso curte mucho. Nos llevaba un professor ruso,  el sr. Govilov. En aquella temporada fue cuando el ballet se mantuvo estable. La verdad es que trabajábamos a destajo. Y lo puedo demostrar con recortes de periódicos, no paramos. A veces nos encontrábamos con situaciones muy difíciles. Viajando por España llegábamos a escenarios con agujeros  y sin condiciones y , ponte las  puntas!. El Maestro nos hacia adaptaciones para poder bailar en cualquier situación. El era my meticuloso y a la vez nos cuidaba mucho. Nos infundia seguridad delante de las dificultdes ,  i eso es muy importante. Ni miedos ni nada.  No gritaba nunca. A mí, en medio de una actuación, me dijo: “Ven”, y yo con un miedo. “Se te ven los ojos pequeños”. Todas nos maquillábamos de la misma manera,  la ceja tapada,  las mismas sombras. Todas nos poníamos las mallas del mismo color, era obligado maquillarnos las zapatillas después de la función de tarde para llevarlas limpias por la noche. Pobre de ti que tuvieses una cinta descosida o que te saliese un rabito de la zapatilla, porque él estaba mirandolo todo.

Yo empecé la tourné  con un esguince recién hecho. Llegué a bailar con una zapatilla dos números más grande, porque entre la venda y el esguince!… venía el Maestro, yo aún era de cuerpo de baile, y me decía:  “Que ho faràs tu?” refiriéndose a un papel de solista, y aunque habian suplentes que sabían bailar mejor que yo, el me insistia “Però que ho faràs tu?” y es que el Maestro era así.

El Maestro era nuestro segundo papá y fue una época muy intensa. Creo que todas recordamos esa tourneé, porque, a ver, fue un poco mal llevada.

 

*>*: ¿Mal llevada a que nivel ?

EB –Por ejemplo, a veces te habías de maquillar en el autocar porque llegabas tarde o llegabas a un sitio y aún tenían la pantalla del  cine montada y tenias que esperar horas para que desmontaran….,   ¡Unas odiseas!  Por otra parte, aún tube suerte  porque vino la madre de mi compañera, de Rosalina Ripoll y nos buscó los hoteles. Mi hermana para pagar el hotel de las dos tenía que añadir de su sueldo, porque si no no llegaba.

Era! Imagínate lo que tenías que pasar. Suerte que normalmente venían algunas mamas con nosotros, y por eso quizás también había ese vínculo entre nosotras

 

*>*:  seria justo recordar ahora a la sra. Cochita no?.

Sí, lo manejaba muy bien, lo llegaba a manejar. El Maestro tenía un carácter muy fuerte en algunos momentos. Le gritaba al que llegaba tarde y cosas así, pero no solia  enfadarse por algo artístico… Más bien era una persona débil. Entonces la que daba la cara para cosas era ella. Al Maestro le faltaba decisión. En momentos como cuando bailamos en el Teatre Grec al aire libre y el escenario estaba muy húmedo. Antes de salir al escenario yo pensaba: “ Ahora patinaremos, mejor que no llueva o mejor que llueva y no hagamos nada”.  Entonces el Maestro nos decía a los bailarines:

“No ho fareu”, “No es pot, no es pot”,  pero al final  acabábamos haciendo la función. Me acuerdo que una vez,  yo iba lentita y picaba con la punta, despacio, despacio.Tuve suerte y no me caí porque allí patinaba todo el mundo!  No sabia imponerse.

 

*>*: Que ha significado para ti ser bailarina del Liceo?

Es  un orgullo para mi, ha sido  muy importante haberlo vivido como experiencia y como la formación de una profesión que ha sido mi vida.

 

*>*: Una lástima que todo aquel trbajo fiera despareciendo para quedarse en nada.

Me parece muy mal. Y que en Madrid se haya hecho un Ballet estable y que en Barcelona no haya nada. De acuerdo co la  ayuda que se da al ballet contemporáneo , pero  porque no se da esta ayuda al clásico y porqué no a la danza  española? Hay muchas bailarinas que no quieren hacer sólo contemporáneo. El clásico no ha de morir nunca. Salen chicas muy bién formadas i preparadas y las pobrecitas se tiene que ir al extrangero. Eso, hoy en día, para mí, es vergonzoso. Se ayudan a muchas otras cosas,  a veces a unas  artes que nadie las entiende, y al ballet no. El otro día oí por televisión que se estaba dando una ayuda al circo y dije “muy bien el circo puede ser maravilloso si le dan un empujón.

 

*>*: Del circo que se hacía antes del circo al que ahora puedes ir a ver, ha evolucionado mucho en la parte escénica.

Todo evoluciona, claro, pero en nuestro caso, porqué en una ciudad que ha sido puntera en el ballet clásico en España, en la que  en una época habíamos sido visitados asiduamente por las mejores compañías del mundo, incluso en la que  Béjart hizo de nuesto  Liceo su casa durante  muchas temporadas y  de golpe y porrazo,  todo  se vino abajoe? Aunque por otro lado admito que hubo el  crecimiento del baile contemporáneo, como tenía que ser, hay que evolucionar, sí.  Pero también se ha visto que en esta evolución del ballet contemporáneo, después del boom enorme que fue… ha ido de baja, Se han ido quedando realmente los troncos fuertes, los coreógrafos de verdad, los fundamentales, que han ido haciendo su carrera, porque ha habido fundamento y porque también se han dado cuenta de que si cuentan con gente que tiene una base sólida de clásico… Sus coreografías lucen el triple.

Otra cosa es  cuando hablas de una compañía estable, no de un coreógrafo con su proyecto  propio y su subvención, sino con una estable en un teatro que, bueno, tenemos varios teatros en este momento donde se podría tener una compañía nacional nuestra que trabajara con todas las posibilidades y a pleno rendimiento.  Es que parece que no quieren. En el Teatro del Liceo quieren hacer un dinero porque  si no como se entiende que venga la Pantoja, yo no lo encuentro… Hay otros teatros para esa clase de espectáculos.  Es que el Liceo para mí era otra historia, tenía una clase para ópera, ballet. Lo han alquilado hasta para final de curso de escuela de danza, no me parece bien. Van por el dinero. ¿Pero no ganáis dinero con todo esto? ¿Y no sois capaces de montar una compañía para la que también habría público suficiente para llenarlo? Hay gente preparada, para llevarlo a cabo. Se podría  hacer de todo, clásico y español,  ¿por qué no?  En el mundo contemporáneo se fusionan muchas cosas.Hay que evolucionar y mezclar, ya lo he visto, si yo misma lo he hecho ¿entiendes? Lo que no puede ser es dejarlo morir…. Ahora sí,  lo puro hay que saberlo, la raíz hay que saberla, porque si no se puede mal entender. “¿Cómo sabe la juventud lo que quiere?” ¡Es que a veces se ven unas cosas! Es que no estamos formando bien a la juventud, nos  estamos equivocando.

 

*>*: ¿Por qué crees que nos equivocamos?

Porque sí, porque es lo mismo que a mí me preguntaron cuando dije que quería ser  bailarina: “Elena,  tú  has visto has visto ballet y eso es lo que quieres hacer?”. “Como hablaba antes en televisión, un locutor?. Tenía que hablar bien, sin decir palabrotas, tener buena voz, ser periodista también. Ahora no, porque ahora hay cuatro que mantienen el buén hacer y  los demás cuantos más tacos  digan mejor. Entonces, Een la danza pasa lo mismo,  da igual si se baila desnuda, como si se baila haciendo el mono o como si se baila haciendo posturas raras,  ha acabado siendo lo normal. Les estamos creando un mundo que esta basado justamente, solo,  en lo que están viendo. Sí que ven algo de calidad, por ejemplo a la Compañía de  Nacho Duato, y  los pocos que quedan del  contemporáneo, claro. Hay gente enfadada porque sólo tenemos   un Ballet Nacional subvencionado, que lo hace muy bién, pero se limita solo al contemporáneo, aunque haga sus mezclas.

 

*>*: ¿Crees que hay poco público para el ballet clàssico?

 Vienen  una compañías rusas, de segundo orden porque no son buenos, porque yo lo sé, y la gente va, y son compañías de segundo orden. Viene un Baryshnikov “¡Oh un Baryshnikov!” Ya tiene una edad, pero se llenará. Entiendes?  Y viene la compañía  de Maurice Bejart y también estará lleno. Yo era joven y ya lo admiraba, él fue innovador en sus montajes,  llevaba unos bailarines,  de formación clásica,  con una calidad que ya entonces te quedabas con la boca abierta. Y era innovador.

MC¿Tú vida ha estado marcada por el Liceo?

Ha influido mucho enn mi vida, sí. Y sigue influyendo. Yo he dejado de bailar y la danza sigue marcando en mi vida. Durante muchos años he seguido formando bailarenes en la escuela que abrímos mi hermana y yo. El hecho de que hubiera compañía, Ballet del Teatro del Liceo, proporcionaba ilusión a la gente  joven. Podias bailar estando en tu ciudad.  ¿Por qué tienes que marcharte de tu casa, de tu tierra, habiendo sitio y calidad ¿ Los que se han marchado de aquí han sido estrellas fuera: Juan Sánchez, Miguel Navarro y otros muchos Es que han sido estrellas. Hay bailarines buenísimos, Tamara Rojo… ¿No podrían estar en una compañía aquí?  Sería un orgullo decir: puedo vivir de mi profesión en mi país. Aunque vayan y vengan, que también es una experiencia y enriquece

 

*>*:  Elena , si tuvieras aquí delante  un político  con poder de decisión sobre el tema ¿Qué le dirias  Como bailarina, como ex bailarina del Liceo?

Pues que es una pena que  personas tan preparadas, en una cosa tan difícil, y con tantas horas de dedicación, tengan que marcharse de su tierra. Que va bien, a veces, pero todos los que se han ido han vuelto, a enseñar en su tierra, porque la tierra llama.

Denles una oportunidad, y no en un Tívoli o en otro lado, en el Liceo. A esta gente que se deja la vida en las aulas desde pequeñitos, llenos de ilusión i esperanza, muchas veces en contra de la voluntad de la familia, ¿no les vas a dar esa oportunidad? Me parece demencial. Eso y también le hablaría sobre el Maestro. Yo entré a la tienda del Liceo  y no había ni un solo libro de Joan Magrinyà, el  tendría que tener una placa  en su memoria, le guste o no a según quien.

 

*>*: Seria estupendo que lograramos el reconocimiento a toda esta generación, la vuestra.

Al trabajo de estas personas que ha habido, anteriores y posteriores a mí. Y yo pensaba con ilusión: ¡Las que vendrán detrás tendrán más cosas! En cambio, ahora digo: “¡Ah, las pobres no han podido hacer nada!” Este vacio que ha quedado…

El Maestro consiguió durante cuatro años seguidos, que el Gran Teatre del Liceu nos concediera unos premios. Esto es importante. Se dio premio a la actuación más destacada en una ópera o en un ballet, y a la vocación e interés por la danza.Yo me siento orgullosa, fui una de ellas, del premio a la vocación e interés por la danza. Un socio me hizo un cuadro, con un dibujo y me dieron algo de dinero. Pero una de las satisfacciones,más grandes es que me lo entregó Alicia Alonso en persona. Ella que ha sido un ídolo para mi. Dio la coincidencia que la Compañía del Ballet de Cuba estaba haciendo Carmen y …..  ella aplaudiéndome a mí ¡Esto es! ¡Madre mía! Una persona que yo he admirado mucho…  Y fueron cuatro años, durante los cuales se consideró el trabajo de  los bailarines que estábamos allí. Eso fue idea del Maestro y de Pàmies. Luego  se acabó. Fue una gran pena. De todas maneras nadie podrá quitar que la historia está ahí. Los mismos protagonistas podemos dar fe de ello. Cuando pienso en  esa época,  y eso me sucede cuando voy a alguna de las comidas anuales que aún hacemos los bailarines del Liceo, me saltan las Lo encuentro a faltar!” Sí, porque aunque  a veces puedieran haber rencillas, en el fondo nos hemos querido. Estuvimos  muchas horas juntas.

 

*>*: haciendo historia.

Es que no puede haber un futuro si no se conoce el pasado. El pasado es el que marca la trayectoria.  ¿quién fue Anna Pavlova? ¿Quién fue Nureyev?  En nuestro caso ¿quién fue Joan Magrinyà? Y  es que yo pongo al señor Magrinyà como estos reconocidos personajes, igual.

 

*>*: Se han arrancando páginas ¿verdad?

Se ha olvidado lo que hubo, y como consecuencia nosotros parece que no existimos nunca.  En aquella época sólo estaba el Ballet del Gran Teatro del Liceo, no había nada más en España, a parte de bailarines españoles reconocidos que hacían sus giras y sus montajes. Aquí en Barcelona que hicimos dos o tres películas,. Si querían hacer televisión, llamaban al Ballet del  Teatro del Liceo. Al Maestro le hicieron un programa especial en televisión Española que se llamaba : “Esta es su vida”. Cuándo hicimos aquello que nos fuimos a Valldemosa, a Chopin, el Teatro del Liceo. Y luego hacíamos las Óperas de Bilbao y Oviedo.  No parábamos.  El Ballet del Liceo era el alimento de toda la parte operística de España , es que no había otro.  Hay que reconocer, y no es porque haya sido mi Maestro, pero siempre que le pedían remontar coreografias de repertorio, lo hacia respetando las originales,  era el minué tal… pués montaba el minué con los pasos originales. “Aida”, yo he visto ahora que lo han querido modernizar, pero yo creo que si quieren modernizar que escriban  óperas nuevas.  Entiendo, la originalidad…pero no se puede hacer un contemporáneo con  “Aida” .  Cuando nosotras íbamos de “Aida”, íbamos de egipcios, porque tiene que ser así, yo creo.  Habrá quien no piense igual. Estoy a favor de los cambios, muy bien, pero que se espabilen.

 

*>*: Admiravas al  Maestro  porque conservava las obras originales?

si,  y no tan solo con los clásicos sino también con los bailes regionales. Cada Muñeira con los pasos correspondientes según de donde eran. El bolero de Caspe, tal cual,  lo bailó mi hermana, la  Lagarterana… O sea que   teníamos que aprender clásico  español  escuela bolera con sus castañuelas y el folclore regional… de todo. ¿Dime a mi qué ballet hace esto? Nosotras íbamos de bòlit.

 

*>*: Haciendo este análisis, ¿Tú crees que podríamos hablar de un Ballet del Gran Teatro del Liceo con una identidad propia de nuestro país?

Por supuesto, porque creo que esto no se ha hecho en ningún sitio más. Es una lástima  que no haya algún documento visual de toda aquella época, de las coreografías que hizo el Maestro Magrinyà y que se quedaron sin escribir, sin grabar, sólo en la memoria de los que las bailaron. Sí, eso es una gran pena porque yo sé que hay quien dice: “¡Ah!, pero como coreógrafo…” ¡No! Que me perdonen, pero ha sido un gran coreógrafo. Me duelen esta clase de comentarios,  porque fué un hombre que rehusó irse al extranjero a trabajar, yo misma tengo constancia que lo habían llamado desde Rusia para contratarlo,  porque era bueno, en su tiempo. Y él quiso estar en su Vilanova y en su Barcelona, y esto , para mi, tiene mucho m.

 

*>*: ¿Tú crees que el Maestro se planteó me voy o me quedo?

Sí.  Bueno él quiso quedarse aquí. Quiso su tierra,y  con el Ballet de Barcelona enseñó la cultura de su tierra al extranjero. Porque a él lo cogían fuera. Él conoció y trabajó con el Marqués de Cuevas ¡Él ha estado con unos bailarines de un nivel!  Yo me sentí muy triste cuando vi por televisión al señor Pujol poner la primera piedra del nuevo Liceo,  y sólo se habló de ópera. En cambio yo tengo grandes recuerdos, ya no de nosotros , de nuestro trabajo, sino también de las temporadas de primavera, nos visitabann todos los mejores ballets: Marqués de Cuevas, London Festival, Bejart… y no dijo ni media palabra de la danza. Entonces me sentí dolida, no por mí, sino porque había danza. Seguramente mucha gente de  CIU  tenían  sus palcos, o sea que lo saben igual que yo; pero no, parece ser que no.

Toda la vida me acordaré de bién pequeña, cuando vi por primera vez la “Bella durmiente” bailada por la Compañía dell Marqués de Cuevas y bueno, ¡aquello era! Me llevaron a un palco de unos amigos de mi padre. Pero además unos trajes, ríete de lo que hay ahora ¡Una maravilla! Nos quejábamos mucho, yo decía: qué suerte tendrán las que vengan después porque nos prometian que harían esto, lo otro… Y yo ahora sé que he sido una privilegiada, porque no ha habido más, se acabó. . Pues resulta que el que nos hizo bailar más fue el señor Pàmies. Cada año se estrenaba un ballet escrito para nosotras.  Se arriesgó en apostar por la danza .

 

*>*: Como has vivido la danza después de dejar la escena?

–  Es mi vida y yo aún la llevo dentro. Es una cosa espiritual para mí. Me ha hecho superar momentos muy difíciles de mi vida,  miedos, como cuando me hicieron  una resonancia magnética que te introducen en aquel tubo…. en un tubo. El tiempo y ciertas dificultades de salud te hace como reconocer que has vivido un privilegio en tu vida.  Lo recuerdas con amor y además  con satisfacción.

Sí, es que hay que…, no se trata de bailar mejor o peor.  Lo último que he visto fue a la Silvie Guillen, en el Teatro Griego, aquí en Barcelona. Lo que yo sentí ese día…Emoción. Arte.  La madurez. Ojalá muchas bailarinas llegasen por lo menos hasta los cuarenta.  Porque es la propia vida la que te hace sonreír o llorar. Transmitir. Ahora, no todo el mundo sabe transmitir. Hay gente que sirve para dar clases, hay quien sirve más para el montaje, para la coreografía. Yo veo ahora mucha técnica pero frialdad en los cuerpos. A veces es  mejor una mirada.

 

*>* Gracias por tus palabras Elena.  Un abrazo muy fuerte.

Un abrazo.  ¡Y adelante!

 

… Como guardo vestidos, hay quién los vende. No, no. “Yo cuando me muera, mis hijos que hagan lo que quieran mientras tanto allí enchovados los tengo”. Y sobretodo los últimos. Yo lo que bailé más a gusto en mi vida ha sido uno de los últimos, la Danza Oriental de Enrique Granados y además nos vio bailarla el nieto de Granados!!

¡Ese vestido lo tengo como…! Me lo hizo la madre de Guillermina. Era muy buena modista la madre de Guillermina…

 

Margarita Cabero Moré


caberomore@gmail.com